Los Thunder evitan la Casa Blanca y eso es una mala imagen, sin importar la excusa
Los Oklahoma City Thunder, recién salidos de su improbable título de la NBA, no harán el tradicional viaje a la Casa Blanca este fin de semana. "Problemas de tiempo", dicen. Miren, cada equipo campeón recibe esa invitación. Es una tradición, un guiño a haber ganado todo. Que los Thunder lo dejen pasar, especialmente después de lo que acaban de lograr, se siente... raro. Están en D.C. para jugar contra los Wizards el sábado 20 de enero. Ese es un día de viaje incorporado. ¿Cuál es el verdadero problema?
Hablando en serio: esta no es la primera vez que un equipo se salta la Casa Blanca. Los Golden State Warriors de 2017 se negaron famosamente. Pero esa fue una situación diferente, una postura política muy pública. La explicación de los Thunder suena a una excusa endeble. Shai Gilgeous-Alexander llevó a ese equipo a 60 victorias la temporada pasada, sorprendiendo a todos los que los habían pronosticado para una eliminación en segunda ronda como mucho. Vencieron a los Celtics, grandes favoritos, en seis partidos en las Finales, con SGA anotando 38 puntos en el decisivo Juego 6. Uno pensaría que toda la organización estaría en la cima, ansiosa por celebrar cada aspecto de ello.
Análisis clave
Quizás sea el calendario. Juegan en Filadelfia el viernes 19 de enero, luego un partido de ida y vuelta en Washington. Pero los equipos de la NBA hacen este baile todo el tiempo. Gestionan días de medios, eventos benéficos, obligaciones con patrocinadores. ¿Una parada rápida en 1600 Pennsylvania Avenue para la foto y un apretón de manos? Eso suele estar incluido en el itinerario de los campeones. No tienes muchas oportunidades de levantar el trofeo Larry O'Brien. Ciertamente no recibes muchas invitaciones a la Casa Blanca. Dejarlo pasar, incluso con un viaje difícil, envía un mensaje extraño.
Aquí está la cuestión: los jugadores tienen todo el derecho a sus creencias políticas. Si colectivamente decidieran no ir por razones de principios, lo respetaría. Lo hemos visto antes. ¿Pero "tiempo"? Eso suena a que alguien en la directiva, o incluso algunos de los jugadores, simplemente no se molestaron. Y eso es una pena. Esto no se trata solo de política; se trata de reconocer un logro importante en los deportes estadounidenses. Cuando Patrick Mahomes llevó a los Chiefs después de su victoria en el Super Bowl LVII, fue un gran acontecimiento. Cuando los Vegas Golden Knights visitaron después de su victoria en la Stanley Cup el pasado junio, parecían genuinamente emocionados.
Perder esta oportunidad se siente como un error para una franquicia que, francamente, podría usar toda la publicidad positiva que pueda obtener. Durante años, lucharon por mantener el talento de superestrellas: Kevin Durant se fue en 2016, Russell Westbrook en 2019, Paul George en 2019. Este campeonato, liderado por SGA y el novato Chet Holmgren, quien promedió 18 puntos y 9 rebotes en los playoffs, se suponía que marcaría el comienzo de una nueva era de estabilidad y orgullo. Saltar la Casa Blanca, incluso por "tiempo", solo agrega una nota extraña a lo que debería ser una celebración impecable. Es una mala imagen, simple y llanamente.
Análisis táctico
Predicción audaz: Mark Daigneault, a pesar de llevar al equipo a un título, eventualmente lamentará no haber presionado más por esta visita. Es algo pequeño, pero estas pequeñas cosas se suman al legado de un equipo.