La Última Obra Maestra de Luka: Los Lakers Le Roban Una a Denver
El tiro sobre la bocina es el drama más puro del deporte. Es el último segundo, el último tiro, el único momento en que todo pende de un hilo. El sábado por la noche, Luka Doncic nos regaló uno de esos momentos, encestando un tiro en suspensión con 0.5 segundos restantes en la prórroga para llevar a los Lakers a la victoria sobre los Nuggets, 127-125. Este no fue solo un partido más; fue una declaración, un recordatorio de que incluso cuando las cosas parecen sombrías, Doncic tiene una respuesta.
Denver tenía todo el derecho a sentir que tenían este partido. Nikola Jokic, quien terminó con la asombrosa cifra de 34 puntos, 17 rebotes y 10 asistencias, había sido un destructor toda la noche. Hizo las jugadas decisivas, incluido un ridículo gancho sobre Anthony Davis con 12 segundos restantes en el tiempo reglamentario para enviarlo a la prórroga. Jamal Murray aportó 28 puntos, encontrando constantemente formas de penetrar la defensa de los Lakers. Los Nuggets lanzaron un 51% desde el campo y superaron en rebotes a los Lakers 50-42. Ejecutaron. Defendieron. Hicieron casi todo bien.
Casi.
La cuestión es la siguiente: Doncic simplemente está hecho de otra pasta en estas situaciones. Ya había anotado 47 puntos, repartido 10 asistencias y capturado 7 rebotes antes de ese tiro final. No estaba teniendo una noche eficiente desde la distancia, con 3 de 12 desde más allá del arco, pero no importó cuando el partido estaba en juego. Recibió el balón, evaluó a Kentavious Caldwell-Pope y, con calma, casi con indiferencia, encestó un fadeaway desde la línea de fondo. Partido terminado. Los Lakers, que perdían por 10 puntos en el tercer cuarto, de alguna manera encontraron la forma. LeBron James añadió 26 puntos y 8 asistencias, mientras que Davis tuvo 22 puntos y 14 rebotes. Fue un esfuerzo de equipo completo, pero Doncic fue el director de la sinfonía.
Hablando en serio: todavía no estoy del todo convencido de que este equipo de los Lakers sea un verdadero contendiente, incluso con Doncic jugando como un MVP. Su defensa puede ser sospechosa y dependen demasiado de la brillantez individual. Pero victorias como esta, contra los campeones defensores, demuestran que tienen una marcha que la mayoría de los equipos no tienen. Ese es el efecto Luka. Él eleva a todos a su alrededor, obligando a los oponentes a jugar un baloncesto perfecto durante 48 minutos, más cinco. Denver lo aprendió por las malas. Mantuvieron la ventaja durante gran parte del partido, incluso tomando una ventaja de 105-99 con menos de cuatro minutos restantes en el tiempo reglamentario. Pero no pudieron cerrarlo.
Mira, puedes analizar las faltas al final del partido, las pérdidas de balón, los tiros libres fallados – Denver lanzó un respetable 78.6% desde la línea, pero cada fallo se sintió magnificado. En última instancia, este partido fue decidido por el mejor jugador en la cancha haciendo la jugada más importante. Esa es la cruda verdad del baloncesto de la NBA. Jokic estuvo magnífico, una máquina de triples-dobles, pero el tiro de Doncic lo superó todo. Los Lakers han ganado ahora tres partidos seguidos desde el All-Star, y aunque es una muestra pequeña, el aumento de confianza al vencer a un equipo como Denver de una manera tan dramática es incalculable.
¿Mi predicción audaz? Este equipo de los Lakers, liderado por Doncic y un AD rejuvenecido, terminará como uno de los cuatro primeros clasificados en la Conferencia Oeste.

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