La Gran Noche de Ingram No Puede Ocultar el Verdadero Problema de los Raptors
Brandon Ingram tuvo una noche espectacular con 34 puntos el domingo, encestando tiros desde todas partes de la cancha mientras los Raptors vencían a los Pistons 119-108. Parecía la fuerza ofensiva por la que Nueva Orleans le pagó, especialmente en la segunda mitad cuando mantuvo a Detroit a raya. Pascal Siakam añadió 29 puntos y nueve asistencias, continuando su buena racha de juego desde el receso del All-Star. Scottie Barnes, por su parte, contribuyó con 20 puntos y ocho rebotes, mostrando parte de esa brillantez integral que los Raptors vislumbran para su futuro.
Aquí está el problema: vencer a los Pistons por 11 puntos en casa no es exactamente un gran respaldo para un equipo con aspiraciones de playoffs. Detroit llegó a ese partido con el peor récord de la liga, 15-64, y francamente, lo parecieron durante gran parte del encuentro. Cade Cunningham tuvo 20 puntos y nueve asistencias para los Pistons, pero se sintió como calorías vacías en un partido que se decidió en su mayor parte al comienzo del último cuarto. Jaden Ivey, quien ha tenido algunos destellos este año, se limitó a solo 12 puntos con 5 de 14 tiros, una actuación difícil contra una defensa de los Raptors que no es precisamente asfixiante.
Miren, Ingram estuvo brillante. Lanzó 13 de 23 desde el campo e incluso encestó cuatro triples, demostrando el tipo de eficiencia que lo convierte en un jugador tan difícil de defender. Pero seamos realistas, los Raptors están estancados. Han ganado tres de sus últimos cinco partidos, pero esas victorias fueron contra los Wizards, los Hornets y ahora los Pistons, tres equipos firmemente arraigados en la lotería. Su calendario no ha sido precisamente un guante, pero aún así se encuentran con 34-45, aferrándose al puesto 12 en la clasificación de la Conferencia Este. Este es un equipo que en un momento de la temporada tenía 23-16, ¿recuerdan? Se han desplomado por completo desde entonces, con un récord de 11-29 en sus últimos 40 partidos.
**La Realidad Después de la Fecha Límite de Traspasos**
En serio, los movimientos de la fecha límite de traspasos han tenido un impacto mixto. El traspaso de OG Anunoby a los Knicks por RJ Barrett e Immanuel Quickley trajo algo de juventud y atletismo muy necesarios, pero la identidad defensiva general del equipo ha sufrido. Barrett anotó 16 puntos contra los Pistons, mostrando destellos de su habilidad para anotar, y Quickley añadió 11 puntos y 10 asistencias, orquestando la ofensiva bien en ocasiones. Pero los Raptors todavía se encuentran en el tercio inferior de la liga en rating defensivo, muy lejos de las unidades tenaces que Nick Nurse solía tener. No se puede simplemente reemplazar a un jugador como Anunoby, que defendía constantemente al mejor jugador del oponente, sin sentirlo en algún lugar.
¿Mi opinión? Este equipo de los Raptors, incluso con las prometedoras actuaciones individuales de Ingram, Siakam y Barnes, tiene fallas fundamentales. Carecen de un verdadero ancla defensiva en la zona de ataque y su defensa perimetral, aparte de algunos puntos brillantes, es inconsistente en el mejor de los casos. Anotan lo suficientemente bien (sus 114.7 puntos por partido los sitúan en la mitad superior de la liga), pero conceden demasiado en el otro extremo. Esa es una receta para la mediocridad, no para la contención.
Los Raptors terminan su temporada con partidos contra los Pacers, Cavaliers y Heat. Me atrevo a decir que solo ganarán uno de esos tres partidos, terminando el año con un récord no mejor que 35-47, lo que prepara una temporada baja muy interesante para Masai Ujiri.
